El año que termina fue desde el punto de vista personal y político altamente positivo. Este fue mi primer año de experiencia en la legislatura bonaerense y por eso, a principios del mismo, me propuse como objetivo trabajar fuertemente para representar de manera correcta a los ciudadanos y no defraudar su confianza.
A la hora de hablar de los proyectos presentados tengo la satisfacción de haber impulsado por ejemplo el fondo de desendeudamiento para todos los municipios de la provincia. Esta situación motorizó al ejecutivo provincial a aplicar una situación análoga a la del gobierno nacional con las provincias, en cuanto a la condonación y refinanciación de deudas, para que los intendentes de todos los distritos tuvieran la posibilidad de aplicar el dinero destinado al pago de obligaciones en inversiones sociales y productivas.
Este proyecto sin dudas generó un alto impacto político y significó un beneficio directo para todos los bonaerenses porque los intendentes pudieron y pueden trabajar más aliviados para mejorar las condiciones de vida en sus lugares de residencia.
Además presenté iniciativas apuntadas a la producción como el programa de fortalecimiento para la pequeña y mediana empresa, donde se busca que el sistema de PYMES tenga el respaldo financiero y el acceso al crédito que necesitan para poder seguir generando empleo. También apoyamos a la actividad apícola con el proyecto del sistema de incentivos para que los productores rurales destinen una pequeña parte de sus campos a la radicación de colmenas a cambio de exenciones impositivas en el inmobiliario rural.
Asimismo presenté una iniciativa tendiente a consolidar los observatorios de seguridad en toda la provincia porque creo que es una herramienta que puede resultar muy útil para trabajar en políticas públicas aplicadas a prevenir el delito.
Es decir que busqué que todos mis proyectos tengan un grado de aplicabilidad que redunde en beneficios concretos para la ciudadanía y no queden en intenciones abstractas.
Desde lo político partidario traté de estar cerca de la gente visitando la mayoría de los comités de la UCR de la cuarta sección electoral, porque entiendo que los legisladores debemos escuchar e intercambiar ideas con las personas y no teorizar sobre lo que se debería hacer desde una oficina.
Por último el debate por el presupuesto 2011 me dejó la satisfacción de que conseguimos que se respete el rol de los legisladores y la voluntad ciudadana a la hora de la reasignación de partidas para que la legislatura deje de ser una escribanía que avale las decisiones del ejecutivo simplemente.
Por otra parte, logramos que el gobierno provincial incluya dentro de la masa coparticipable 700 millones de pesos más para los municipios. Esto quiere decir que no se trata de un fondo de fortalecimiento pasajero, sino que va a quedar instaurado para todos los años venideros.
Son logros realmente trascendentales para los ciudadanos y las comunas que me llenan de orgullo como legisladora representante de la ciudad de Junín.
Para el año próximo el objetivo es el de trabajar de la misma manera, con esfuerzo y compromiso.
